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Las prímulas también son conocidas como primavera, ya que
florecen al comenzar esta hermosa estación. Los colores más comunes de sus
flores son el rosado, el blanco, el violeta y el rojo, ideales para diseños
coloridos y creativos en algún rincón de nuestro jardín.
Las prímulas son plantas que pueden alcanzar hasta 20 cm
de altura, floreciendo en ramilletes. Las flores pueden ser sencillas o dobles,
y si bien crecen sin dificultad en cualquier suelo, prefieren los lugares
frescos y con sombra.
No hay que colocar nunca una prímula en un lugar en donde
le dé el sol en forma directa, porque la planta morirá sin remedio. Además,
prefieren el aire libre al interior, y resisten muy bien el frío, pero no las
heladas.
Las prímulas las podemos adquirir en cualquier vivero de
confianza, pero también se pueden sembrar a partir de semillas. En el caso de
optar por esta última opción, habrá que llevar a cabo esta operación cuando
llegue el invierno y hacerlo en almácigos protegidos.
Se replantan al aire libre a mediados de otoño o cuando
su tamaño ya sea considerable.
El suelo donde se ubiquen las prímulas debe mantenerse
siempre húmedo. Recuerda que lo mejor para regarlas es usar el agua de lluvia,
o la de canilla, siempre y cuando se la deje reposar un tiempo antes de usar.
Nunca debe faltarle riego durante la época de floración.
Si las hojas comienzan a ponerse amarillas, puede ser que el agua sea escasa.
Recuerda que la tierra en donde se
encuentren las prímulas debe tener un buen drenaje, sino puede llegar a
podrirse.
La prímula es una planta de tipo perenne que posee una
gran variedad de especies. En la actualidad se conocen unas 550, entre la
cuales destacan las acaulis, la obconica y también la vulgaris.
Dentro de los usos de estas plantas se pueden encontrar
para sembrar en macetas o también para adornar un jardín.
En el caso de usarlas para el jardín se deben tener los
siguientes cuidados. En el caso de que sea verano lo mejor es protegerlas de la
luz directa del sol. Ya en invierno puede dársele más luz directa ya que ésta
tiene menos fuerza.
En cuanto a la temperatura, las prímulas necesitan de un
clima templado ya que el frío es perjudicial para las plantas. Además de esto
requiere de una tierra con buenos nutrientes, drenado y humedad.
Por lo anterior es necesario que se riegue de forma
constante evitando que el suelo se presente seco en su totalidad. Tampoco se
debe echar mucha agua o dejar que ésta se acumule, ya que se puede pudrir la
planta.
En el caso de los nutrientes, esta planta requiere un
buen abono rico en elementos como el potasio.
Algunas de las plagas que se pueden presentar en esta planta son la araña
roja, los pulgones, los hongos, los caracoles y las moscas blancas.
La floración se da desde el mes de noviembre hasta el mes
de marzo.